Los beneficios de ser un popstar incluyen viajar a todas partes con una cafetería ambulante. Así es: Bad Bunny contrató a una pareja de puertorriqueños que preparan café para él y todo su equipo durante las giras. Ellos son Abner Roldán y Karla Ly Quiñones, dueños de Café Comunión en San Juan, Puerto Rico. Un buen día, la máxima estrella de su país entró al local, quedó encantado con su modo de preparar café y a la semana volvió. Y los contrató para viajar juntos. La pareja se sumó (con su “coffee shop rodante” y su hijo de seis años) al DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, la gira que se convirtió en un fenómeno global. Cada día sirven café para unas doscientas personas y varias veces Bad Bunny salió al escenario con el vaso azul de la cafetería. Abner reconoce que está muy sorprendido: “Nunca había escuchado que un artista se llevara de gira a baristas de café”.




