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"Jesus Camp": ¡lloren, chicos, lloren!

El canal Infinito estrena el documental que se mete en un campamento cristiano donde quieren convertir a los niños en “soldados del Ejército de Dios”. ¡Vade retro!

coffee-break-web-1“Sólo hay dos clases de personas en el mundo: los que aman a Jesús y los que no”: con la fuerza de un centrifugado de cerebro, la “piadosa” ministra pentecostal Becky Fischer les enseña a los niños, desde muy pero muy chicos, a abrazar el cristianismo a través de programas intensos de instrucción evangélica. Y ellos están ahí, alelados pero comprometidos, acaso dispuestos a portar el globito naranja en su exigencia de “una mamá y un papá” o confinados a la paradoja de encierro al aire libre, como en el Campamento Krusty de un clásico episodio de Los Simpson. Ellos son cautivos del Jesus Camp, donde se revierte la más fabulosa promesa comercial jamás creada (“¡pare de sufrir!”) y se aseguran penurias garantizadas. Este domingo a las 22, el canal Infinito estrena Jesus Camp, un documental que se había exhibido en el Festival BAFICI del 2007, y donde las directoras Heidi Edwig y Rachel Gray cuelan las cámaras para registrar la efervescencia religiosa en su punto de hervor. La edición muestra a aquella Becky Fischer casi como Ursula, la ogra marina que atormenta a La Sirenita. Pero en las expresiones de terror ante la plegaria de Levi (12), Tory (10) y Rachael (8), la fábula a lo Disney (niños torturados por mayores maquiavélicos) parece más auténtica que la piedad religiosa.

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Los nenes están “internados” en un campamento de verano llamado Kids on Fire, en el estado yanqui de Dakota del Norte, amenazados con arder en el fuego eterno si no se asumen como guerreros de Cristo. Niños ardientes, ay. Se los obliga a pedir perdón por sus pecados casi como un exorcismo, se los instruye en crudísimas lecciones antiabortistas, se les exige ser “soldados cristianos en el ejército de Dios”, en el año (2006) en que la posibilidad de un presidente negro parece remota y en que un presidente fanático multiplica su guerra contra el Eje del Mal. ¿Sólo hay dos clases de personas? Por suerte, no. Tan convencidos de su misión al frente de la ultraderecha religiosa, estos cristianos no impidieron el ingreso de las cámaras y, en su fe ciega, encontraron el final: después del estreno de la película, que fue nominada al Oscar, tuvieron que cerrar el campamento por las furibundas críticas que recibió. Pero, dicen, en las iglesias más anónimas de “The Middle”, esa infinita meseta de la nada que es la mitad geográfica de los Estados Unidos, legiones de fanáticos siguen encendiendo hogueras donde amenazan con quemar vivos a los niños…
Publicado hoy en clarin.com

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Nicolás Artusi
Nicolás Artusi

Es periodista y sommelier de café. Trabaja en radio, prensa gráfica, televisión y online. Escribe libros largos y artículos cortos. Fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.