/ Cuaderno de trabajo I y II, de Ingmar Bergman
Obsesiones, pasiones, inspiraciones: con esto ya sería suficiente. Pero además, cuestiones mundanas (los dolores de las rodillas) o técnicas (las posiciones de las cámaras). Los cuadernos de trabajo de Ingmar Bergman iluminan con una linterna mágica (¡perdón!) las zonas remotas del oficio detrás de la obra maestra. Están divididos en dos volúmenes: 1955-1974 y 1975-2001, casi medio siglo de su experiencia vital y artística. Y conforman un díptico en el que se aprecian las anotaciones de sus libretas, con ideas para sus guiones, técnicas para sus realizaciones y rutinas para la vida diaria. Los textos respetan la edición sueca y, como dijo la crítica española Anna Caballé, acá el maestro “aborda cualquier conflicto con conmovedora sencillez para dejar constancia de las sombras que le acechaban”.





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