
En la era de lo portátil (y desafiando toda una tradición de “cuanto más grande, mejor”), la pequeñez llega a las cafeteras. En Italia acaban de presentar el modelo Mini de la marca Natribom: no sólo es un genérico que admite cápsulas de distintas marcas (Lavazza, Illy o Starcup) sino que tiene un diseño compacto y minimalista, acaso heredero del cotizado modelo Citiz de Nespresso. Disponible en negro, rojo, blanco y azul, puede albergar hasta doce cápsulas usadas y medio litro de agua y, con la manifiesta intención de emparentarla con el mito prestigioso del espresso tano, sus fabricantes destacan que, a diferencia de otras, ésta es una máquina “100% made in Italy“.





Tenés que iniciar sesión para comentar.