
La imaginería artística de Wes Anderson tiene fanáticos en todo el mundo y ahora el director abre un café… inspirado en la estética del Grand Hotel Budapest. ¡Quiero ir! Adentro del Centro Cultural Prada, en Milán, el Bar Luce parece un set de sus películas, repleto de muebles y objetos que evidencian la nostalgia por el diseño del midcentury. El estilo retro se completa con máquinas de flipper, rockolas y empapelados con estampas demodé. Y esas maravillas mesas de fórmica. Y esos servilleteros de aluminio. Y esas sillas de colores pastel…





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